Revisiones periódicas

El aceite del motor es fundamental para su vehículo, puesto que permite reducir el rozamiento y el desgaste de las piezas en movimiento y contribuye a la buena estanqueidad de los pistones en los cilindros.

Es conveniente sustituir el aceite cada 15000 km (según marca y modelo del vehículo) o cada año, en el caso de no haber recorridos esos kilómetros, ya que se degrada y pierde sus propiedades de lubricación.

En las revisiones periódicas, seguimos un programa específico para cada vehículo, siempre guiándonos por lo que preconiza el fabricante, utilizando para ello materiales de primera calidad.

Es fundamental para el perfecto funcionamiento del vehículo seguir un control de los puntos fundamentales de seguridad, como: frenos, suspensión, correas, neumáticos, dirección, línea de escape, luces, estado de la batería, etc.

En Talleres RDM, le vamos a guiar y aconsejar en cada momento sobre las operaciones mas convenientes a realizar en su vehículo.

Amortiguadores

Los amortiguadores son fundamentales para el buen comportamiento del vehículo en carretera, ya que garantizan que las ruedas estén siempre pagadas al suelo, absorbiendo las irregularidades de éste y garantizando la adherencia. Al no tener testigo que nos pueda avisar de su desgaste, tendremos que estar pendientes de una serie de indicaciones, como si al frenar el vehículo se inclina hacia adelante, nos cuesta controlarlo en carreteras mojadas (aquaplaning) o presenta una deformación en la banda de rodadura del neumático.

Unos amortiguadores en mal estado, aumentan la distancia de frenado entre un 10 % y un 20 %, siendo aconsejable revisarlos y en su caso sustituirlos a partir de los 70000 km.


Visibilidad

Siempre se ha dicho, que la norma principal de todo conductor es ver bien y ser visto.

Las luces de los vehículos adquieren una vital importancia para nuestra seguridad y la de los demás. El buen estado de los faros, la regulación de los mismos y el funcionamiento correcto de las lámparas son fundamentales para la circulación.

Las escobillas limpiaparabrisas también forman parte del sistema de visibilidad. Como su propio nombre indica, son las encargadas de limpiar en caso de lluvia o nieve el parabrisas, ayudándonos así a obtener una visión perfecta. Es aconsejable que se revisen periódicamente el estado de las mismas y sustituirlas al menos una vez al año.



Neumaticos

Los neumáticos son elementos importantes de seguridad, ya que son los que nos sirven de unión entre nuestro vehículo y la carretera.

El buen estado de los mismos nos garantiza una buena adherencia, sobre todo en curvas y un buen comportamiento del vehículo al frenar.

Los neumáticos no tienen una duración determinada. Es importante revisarlos regularmente para detectar cualquier signo de envejecimiento. Te recomendamos que revises regularmente la profundidad de dibujo de tus neumáticos. El límite legal de profundidad es de 1,6 mm, no obstante todos los neumáticos llevan un testigo que nos indica el desgaste de los mismos.

Después de cinco años o más en servicio, los neumáticos deben ser inspeccionados al menos una vez al año y sustituirlos si son necesarios.



Distribución

La correa de distribución es de máxima importancia en el mantenimiento del vehículo, es la encargada de sincronizar el movimiento del motor, por este motivo es necesario que prestemos una especial atención y preocupación, una rotura de ésta, provocaría graves daños en nuestro vehículo.

Cada fabricante, recomienda para sus vehículos, que este cambio del kit de distribución, se realice a unos años y a unos kilómetros en concreto, dependiendo del tipo de motor. Tenga en cuenta que la correa de distribución está hecha de materiales sintéticos a base de caucho y éstos se degradan con el paso del tiempo, con el consiguiente riesgo de rotura de la misma.

En Talleres RDM aconsejamos sustituir el kit de distribución a partir de los 4 años u 80000 km.

Climatización

Los sistemas actuales de aire acondicionado y climatización no precisan de mucho mantenimiento, sin embargo es conveniente realizar una serie de revisiones periódicas para garantizar su óptimo funcionamiento.
Al menos una vez a la semana -incluso en invierno- debemos encender el aire durante un mínimo de 2 o 3 minutos para hacer que el aceite circule en el compresor y mantenga lubricado el equipo. Sin este mantenimiento básico el sistema de refrigeración podría dañarse. Si durante el invierno no se ha utilizado durante ese tiempo mínimo de mantenimiento debemos ponerlo en funcionamiento muy lentamente ya que tanto tiempo de inactividad puede propiciar que las juntas de unión de las tuberías y los componentes se resequen.